Ramón Victoria

Recuperamos la memoria de Ramón Victoria, presidente del Levante U.D. entre 1986 y 1994 y presidente de Honor desde 2001 hasta 2009. Evocamos la figura de Ramón Victoria a través de sus testimonios personales recogidos en el merecido homenaje que el levantinismo le tributó en 1996 con motivo de sus 25 años de directivo de la sociedad azulgrana.

Recuperamos una semblanza de Ramón Victoria trazada por Vicente Furió, presidente de la Fundación del Levante U.D., publicada el 3 de abril de 2009 en Las Provincias

Un gran levantinista*

Ramón Victoria, empresario y ex presidente del Levante UD (1986-94). Su adiós se produce cuando el levantinismo está necesitado de tener puntos de referencia para cruzar el desierto. Ramón Victoria significaba una parte fundamental de su historia. A pesar de su edad y de su fragilidad se le necesitaba para no volver a caer en los errores, que una y otra vez, conducen a la institución al borde de la desaparición.

Durante décadas, cuando se hablaba del Levante UD, de sus dirigentes, se hacía hincapié en el verbo servir. En el Levante UD se trabajaba por vocación, por amor a unos colores, a una tradición y en recuerdo y lealtad a los valencianos que lo fundaron.

Al Levante UD se acudía en los momentos difíciles, cuando había que evitar un embargo o buscar los recursos económicos que permitiesen seguir dándole vida. El dirigente levantinista no buscó proyección social y menos aún la fórmula que le permitiese sanear, llegado el caso, su propia economía.

Unas cualidades que no están al alcance de todos. Sin embargo, sirvieron para acompañar la existencia de Ramón Victoria. Un hombre que lo dio todo por su Levante UD sin poner condición alguna. La defensa de los intereses del Levante UD estaba para él por encima de los de sus amigos e incluso de los propios. Muchos disgustos se llevaron por ello, pero siempre quedará para la historia el tránsito por el club y la sociedad valenciana de una persona honrada y generosa.

Fue presidente cuando nadie lo quería ser. A Ramón Victoria se le recordará, por pasar por esta vida, como un hombre bueno, sincero y alejado de utilizar el Levante UD en beneficio propio. Ramón, descansa en paz.

* Escrito por Vicente Furió Garcerá y publicado en Las Provincias el 3 de abril de 2009.