Luís Castro

El Levante UD presentó hace unos días a Luís Castro como nuevo entrenador del primer equipo en un acto celebrado en la sala de prensa del Ciutat de València. El técnico portugués compareció junto al presidente del club, Pablo Sánchez, y estuvo acompañado por su cuerpo técnico, integrado por José Costa, Rui Cunha y Jorge Cordeiro.

Una decisión meditada y con visión de futuro

En su intervención, Castro explicó que la propuesta del Levante UD le atrajo desde el primer momento por lo que representa el club. Señaló que se había interesado por la historia de la entidad y por su capacidad para salir adelante en momentos complejos, un camino con el que se sintió identificado tanto a nivel personal como profesional.

Una trayectoria forjada desde la base

El entrenador recordó que sus inicios estuvieron ligados al fútbol formativo y a contextos de dificultad, una experiencia que marcó su manera de entender el juego y la gestión de los grupos. En ese sentido, afirmó que su personalidad y su recorrido vital estaban “muy cerca” de lo que ha vivido históricamente el Levante UD.

Un equipo competitivo y solidario

Sobre su idea de fútbol, Castro explicó que siempre buscó equipos que jugaran para ganar, pero que también fueran capaces de mostrarse solidarios y resistir cuando el partido lo exigía. Consideró que ese equilibrio podía encajar con el momento actual del equipo, en el que la necesidad de sumar victorias resulta prioritaria.

La cantera como parte natural del proyecto

El técnico portugués destacó que el trabajo con jugadores jóvenes formaba parte de su identidad como entrenador. Reconoció que ya había tenido contacto con futbolistas de la cantera con talento y subrayó que su integración en el primer equipo debía producirse de forma natural.

Flexibilidad táctica y conocimiento del grupo

En el apartado deportivo, Castro señaló que no se ataba a un único sistema de juego y que su intención era adaptarse a las características de la plantilla. Explicó que su prioridad inicial era conocer a fondo al grupo, valorar el nivel y la actitud mostrados en el trabajo diario y, a partir de ahí, tomar decisiones.

Planificación sin urgencias

Por último, indicó que el mercado no era una preocupación inmediata, ya que el foco estaba puesto en el rendimiento del equipo actual, aunque dejó claro que el club permanecería atento a posibles movimientos si surgían oportunidades que mejoraran el proyecto.