Hay futbolistas que solo juegan en un club una temporada y su recuerdo permanece porque su rendimiento fue decisivo. El delantero Javi Guerra es, sin duda, un ejemplo perfecto de esta afirmación porque fue un protagonista clave en el cuarto ascenso a Primera División del Levante UD, el del centenario de la campaña 2009/10.

A primeros de agosto de 2009 Javi Guerra fue presentado como jugador granota. Arriba entre el secretario técnico Manolo Salvador y el presidente Quico Catalán. Y debajo en el partido de presentación del equipo frente al Málaga, equipo de Primera División, al que se venció de manera brillante por 1 a 0

Javi Guerra llegó a Orriols procedente del Deportivo Alavés donde, pese a cuajar una notable campaña con nueve goles, no pudo evitar el descenso a la categoría de bronce. En el Levante el técnico Luis García Plaza afrontaba su segunda temporada y, desde el principio, demostró una confianza absoluta en el delantero malacitano, que se convirtió en titular indiscutible del once granota. El club celebró en septiembre de 2009 sus cien años de vida como decano del fútbol valenciano. Pero aquella gran alegría institucional no se vio correspondida en el plano económico, donde la entidad vivía una situación crítica al borde de la desaparición. Tras dos años en Ley Concursal, ahogado por las deudas tras el descenso a Segunda División de 2008, el Levante afrontaba la 2009/10 con la plantilla más barata de la categoría. Entre los candidatos al ascenso nadie contaba con los granotes. Los pronósticos apuntaban al Celta, la Real Sociedad, el Betis, el Hércules, el Elche o el Cartagena. El objetivo de la permanencia era la meta más lógica para los de Orriols. Pensar en subir a Primera División era más que una utopía. Pero lograrlo suponía también revertir la calamitosa situación del club. Y los jugadores lo sabían.

Javi Guerra con la primera y segunda equipación de la temporada 2009/10. En medio en la foto oficial de la pantilla. Arriba el técnico Luis García Plaza junto a Quico Catalán y el presidente de honor Paco Fenollosa. Y debajo el andaluz junto a Juanfran, Rubén Suárez, Juanlu y Xisco Muñoz

Los azulgranas arrancaron la competición con tres empates (el tercero meritorio, tras igualar a uno frente al Celta en Vigo). La primera victoria llegó en la cuarta jornada, tras someter 2 a 1 al Elche en el derbi disputado en el Ciutat de València. Ese día Javi Guerra se estrenó como goleador, al marcar en el minuto 78 el primer tanto de la remontada que culminó el brasileño Igor de Souza en el 81. En las doce primera jornadas los granotes solo cayeron dos veces (en las visitas a Tarragona y Salamanca) y el equipo era quinto a dos puntos del ascenso. El malacitano llevaba ya cuatro goles en su haber, al marcar en el empate contra el Murcia y en los triunfos logrados frente al Numancia y frente al Girona por 3 a 2, donde fue decisivo al anotar el tanto final. Pero en los siguientes cinco partidos se entró en crisis, tras dos empates y tres derrotas, la última en casa contra el Cartagena, rival directo para el ascenso.

Javi Guerra en el triunfo frente al Girona (donde su gol fue clave) y tras caer 1 a 2 contra el Cartagena

Entrenando con Miguel Pérez (izquierda) y Samuel (derecha)

Tras la dolorosa derrota local contra los murcianos los granotes tocaron fondo en la clasificación, situándose en la décimo segunda posición, a siete puntos de la tercera (que otorgaba el ascenso) y que ocupaba precisamente el Cartagena. La primera vuelta estaba a punto de concluir y todo parecía indicar que el decano valenciano iba a tener que asumir que subir a la elite del fútbol español sería casi un imposible. Pero el equipo apretó los dientes y dio un paso adelante. Liderados por su eterno capitán Sergio Ballesteros los azulgranas comenzaron una extraordinaria racha de once encuentros sin perder que les llevaría a la quinta posición tras la goleada infringida al Nàstic de Tarragona en el Ciutat por 6 a 1. Y en este período triunfal la aportación de Javi Guerra fue determinante. Tras empatar a cero en Vallecas los granotes lograron en Orriols una victoria trascendental para iniciar esa espectacular dinámica. El equipo se impuso a los iruneses del Real Unión por la mínima y el tanto fue obra del malagueño. Y el delantero siguió colaborando volviendo a marcar en el empate a uno en Murcia y en la mencionada goleada frente al Gimnàstic.

El 10 de enero de 2010 Javi Guerra anotó el tanto para vencer al Real Unión (en la imagen celebrándolo)

Arriba Javi Guerra (con un jovencísimo Iborra a la izquierda y en solitario a la derecha) festejando dos de los doce goles que anotó durante la temporada 2009/10 con el Levante UD

En la jornada 22 (el 30 de enero de 2010) los granotes se impusieron 2 a 1 al Villarreal B

Aquella racha fantástica terminó tras perder en Anoeta frente a la Real Sociedad por 3 a 1 y empatar a uno contra el Huesca en el Ciutat de València. Pero solo fueron dos deslices que no afectaron a la dinámica ganadora que el once tenía metida ya entre ceja y ceja. De hecho, en los seis partidos que siguieron a ese par de tropiezos el Levante venció en cinco (Javi anotó en el 2 a 0 contra el Salamanca) y solo perdió por 2 a 1 en su visita a Córdoba (ese día Guerra también hizo el estéril tanto azulgrana). Por cierto, a esa derrota los granotes llegaron en segunda posición, después de colocarse en zona de ascenso (por primera vez en el torneo) tras golear sin piedad al Girona por 0 a 4 en la trigésimo tercera jornada.

Javi Guerra en dos partidos de la 2009/10 en el Ciutat. A la izquierda en el empate a uno frente al Albacete (con los manchegos jugaba el uruguayo Stuani que al acabar esa campaña ficharía por el Levante) y a la derecha en el 2 a 1 contra el Rayo Vallecano

Y llegó el tramo decisivo de la competición. La recta final donde los azulgranas tenían que demostrar que aspiraban a lo máximo y que había una fe ciega en conseguir el objetivo. Y todo ello en una temporada mítica de la entidad, la de su centenario. Obviamente no podía haber un mayor premio para la afición que lograr el ascenso a la elite. Y dicho y hecho. Tras caer en tierras cordobesas los azulgranas se asentaron en las posiciones de privilegio tras imponerse en casa por 2 a 1 a un rival directo como el Hércules, ganar en Huelva al Recreativo y empatar en el Ciutat contra el Albacete. Y entonces llegó el partido del torneo. En la jornada 38 el equipo visitaba Cartagena en un encuentro vital donde vencer significaba poner pie y medio en Primera División. Y ese día el equipo se salió. Tras una primera parte titubeante donde los cartageneros llegaron al descanso con una ventaja de 2 a 1 el once granota se desmelenó en el segundo período. Ante el delirio de los numerosos aficionados levantinistas desplazados el decano valenciano marcó cuatro goles de manera consecutiva para dejar el marcador en un asombroso 2 a 5 (que Etxeita maquilló en el 84 para establecer el 3 a 5 final). Y Javi Guerra lo bordó, logrando su único doblete como granota y convirtiéndose junto a Robusté (que también anotó por partida doble) en el jugador más destacado del partido. El ascenso todavía no era matemático pero los azulgranas ya solo dependían de sí mismos para lograrlo.

Arriba Javi Guerra celebrando sin camiseta el 2 a 4 frente al Cartagena (tras marcar con un tiro espectacular que entró por la escuadra) y debajo anotando de cabeza el 2 a 5 (con todo el equipo festejándolo haciendo una piña sobre él)

El Levante consolidó su segunda posición en la tabla tras vencer por 2 a 1 al Rayo Vallecano en el siguiente partido. Pero la derrota contra el Real Unión (por el mismo resultado) en la jornada 40 hizo que el ascenso pudiera hacerse realidad si se vencía al Castellón en Orriols en el penúltimo match del torneo y el Betis no lo hacía en Salamanca. Y todo salió a pedir de boca. En un Ciutat de València abarrotado los granotes se impusieron 3 a 1 a los orelluts y los verdiblancos no pasaron del empate en el Helmántico. Javi Guerra volvió a ser clave tras marcar el 3 a 0 que sentenció el partido antes del descanso tras los goles de Juanlu y Xisco Muñoz. Y lo que es la vida… Ambos delanteros habían llegado esa temporada del Betis, que decidió descartarles y que, con sus goles, impidieron el ascenso de los sevillanos… ¡Justicia divina le llaman algunos!

El 13 de junio de 2010 el Levante UD saltó al Ciutat de València con este once que, tras imponerse 3 a 1 al Castellón y lograr el ascenso a Primera División en la campaña del centenario, pasaría a la historia del club. De izquierda a derecha y de arriba abajo Reina (portero), Robusté, Ballesteros, Iborra, Xisco Muñoz, Javi Guerra, Cendrós, Rubén Suárez, Cerra, Pallardó y Juanlu

La piña del once azulgrana antes del pitido inicial

Javi Guerra tras marcar en el minuto 43 el 3 a 0 para los granotes (celebrándolo con Xisco Muñoz)

En un final de infarto Hércules, Levante y Betis terminaron la competición con 71 puntos los tres en segunda, tercera y cuarta posición y por el golaveraje fueron los alicantinos y los valencianos quienes acompañaron a la Real Sociedad en esa vuelta a la anhelada Primera División. De esta forma y, contra todo pronóstico, el decano valenciano consiguió lo que muchos catalogaron La Gesta del Segle o El Milagro del Centenario, un ascenso a la elite absolutamente heroico e inesperado. Y Javi Guerra concluyó un curso apoteósico en la única temporada en la que defendió los colores del Levante UD. Sus doce dianas le encumbraron como el segundo máximo goleador granota (con una menos que Rubén Suarez) y el recuerdo de su paso quedará para siempre en la memoria de la afición de Orriols.

Javi Guerra en el palco del Ciutat de València