Preside con orgullo los momentos más importantes de la historia del Levante. Hoy reposa en la sala de juntas del Estadio Ciutat de València, rodeada de recuerdos y de trofeos. Envuelta en los colores azulgranas, reúne en sus escudos la historia del Levante F.C., del Gimnástico F.C. y del Levante U.D. La bandera del Levante, testigo del adiós a Vallejo y del nacimiento del Ciutat
El tiempo ha convertido este estandarte en algo más que una bandera. Es un testigo de la historia granota.
Para conocer su origen hay que regresar al verano de 1969, cuando el Levante se preparaba para abandonar definitivamente el Estadio de Vallejo y trasladarse a su nueva casa.
El viernes 8 de agosto de aquel año, Vallejo acogió el acto de despedida. El viejo campo de la Avenida de Alboraya se preparaba para convertirse en recuerdo después de más de cuatro décadas de historia levantinista.
En aquella jornada, la Junta Central de Peñas entregó a la directiva del Levante una bandera sufragada por las distintas agrupaciones granotas. Fue Ramón Igual, vicepresidente de la Delegación de Peñas, quien la ofreció al presidente Antonio Román.
La bandera nació en Vallejo
Román recibió la bandera del Levante, testigo del adiós a Vallejo y del nacimiento del Ciutat. El mandatario pronunció unas palabras que anticipaban el papel que tendría desde entonces:
“La que será de ahora en adelante su bandera oficial, bandera que presidirá los actos solemnes que celebre nuestro club”.
No era, por tanto, una bandera más. Era la bandera oficial del Levante. Y las peñas quisieron que naciera precisamente en un momento de cambio, cuando el club cerraba una etapa y estaba a punto de comenzar otra.
Aquel día presidió el adiós a Vallejo.
Pero su primera historia no terminó allí.
Un mes después, la bandera volvió a ser protagonista
La bandera del Levante, testigo del adiós a Vallejo y del nacimiento del Ciutat. El 9 de septiembre de 1969 se celebró el acto de inauguración formal del nuevo estadio levantinista, entonces denominado Estadio Antonio Román. El Levante y el Valencia fueron los encargados de descorrer el telón futbolístico del nuevo recinto, que con el paso de los años acabaría convirtiéndose en el Ciutat de València.
La bandera que las peñas habían entregado al club en Vallejo estuvo también presente en aquella ceremonia.
De esta manera, sus dos primeros grandes actos oficiales quedaron unidos por apenas un mes: el adiós al viejo estadio y el nacimiento del nuevo.
Vallejo se despedía. El Antonio Román comenzaba su historia.
Y entre ambos acontecimientos estaba ella.
La misma bandera
Han pasado casi seis décadas desde aquel verano. El nombre del estadio cambió, generaciones de futbolistas defendieron el escudo, la entidad atravesó momentos de gloria y de dificultad y el fútbol transformó por completo su paisaje.
La bandera del Levante, testigo del adiós a Vallejo y del nacimiento del Ciutat permaneció.
Hoy continúa en la sala de juntas del Ciutat de València, conservando en sus pliegues aquella historia que comenzó en 1969.
El estandarte brilla en el Ciutat
Y en el nacimiento de la temporada 2026-2027 volvió a adquirir protagonismo en los minutos previos del duelo entre Levante y Betis. Majestuosa, presidió el prólogo del arranque de la competición liguera en el feudo de Orriols.
Quince minutos antes del comienzo del encuentro, representantes de las peñas saltaron al césped portando la bandera oficial de la entidad de 1969 para conmemorar el 75.º Aniversario de la Delegación de Peñas. La bandera del Levante, testigo del adiós a Vallejo y del nacimiento del Ciutat.


