Recuperamos un documento que condensa memoria, fútbol y emoción. Se trata de la entrada del primer derbi entre Levante y Valencia en el viejo coliseo de la calle de Alboraya. Recordamos el año del centenario de la inauguración del Estadio de Vallejo. En consecuencia este billete no es un simple trozo de papel. Es un pasaporte al pasado para regresar a una tarde vibrante de enero de 1964. Aquel domingo las gradas de Vallejo destilaron nervios, rivalidad y pasión. La memoria de Vallejo en la entrada del primer derbi de la ciudad en Primera División es un testigo directo del duelo. Esa confrontación abrió un nuevo capítulo en la historia de los partidos fratricidas de la ciudad del Turia.
A simple vista, un acertijo por resolver
Uuna primera visión de esta entrada quizás no advierta de su significado. La memoria de Vallejo en la entrada del primer derbi de la ciudad en Primera División no introduce el partido. No aparece el nombre del adversario en este boleto. Ni tan siquiera secuencia la temporada deportiva. No obstante, hay una localización espacial al aludir a Vallejo como escenario. También aparece el escudo identificador de Levante. Es posible reconocer la figura de Vall y Wanderley.
La imagen parece congelar la acción de segundo gol conseguido por las huestes levantinas en el partido de promoción ante el Deportivo de La Coruña. No hay muchas más pistas. Es evidente que el Levante afrontaba la cita en condición de propietario del feudo de la Calle de Alboraya. Sin embargo, la clave del acertijo se encuentra en su reverso. Es el gozne sobre el que gira esta historia.
La pluma de Vicente Lucas
Vicente Lucas, dueño de esta reliquia, con su puño y letra identifica el duelo, la alineación de la escuadra granota y el resultado. La memoria de Vallejo en la entrada del primer derbi de la ciudad en Primera División. No era un enfrentamiento secundario para el levantinismo militante. Como primera conclusión, aquella jornada el Levante y el Valencia cruzaban sus fuerzas sobre el verde del coliseo granota. Era el estreno del derbi en Vallejo en el marco de la Primera División. Los hechos remontan al curso 1963-1964.
Aquel duelo marcaba el amanecer de la segunda vuelta de la competición. El choque estaba programado para el domingo 26 de enero de 1964. El Levante antecedía a su eterno oponente en el marco de la clasificación general en el nacimiento del nuevo año. No obstante, las distancias, un punto, eran exiguas.
El once histórico del Levante en una jornada memorable
Como recoge la pluma de Vicente Lucas en la parte posterior de la entrada, Quique apostó por una alineación que pervive en el imaginario del levantinismo. Rodri, Victoriero, Pedreño, Calpe, Vidal, Castelló, Vall, Wanderley, Domínguez, Pepín y Serafín componían el once granota. El colectivo granota buscaba una victoria de prestigio. El triunfo guardaba más connotaciones que la suma de los dos puntos. La memoria de Vallejo en la entrada del primer derbi de la ciudad en Primera División.
No fue un duelo marcado por la estética. Fue una batalla de una intensidad supina que el Levante decantó en el primer tiempo. En ese espacio fraguó el contenido de una relevante victoria merced a la diana conquistada por Ernesto Domínguez. Vidal inició una jugada que pasó por las botas de Wanderley. El galgo de Vallejo batió la meta defendida por Zamora.
Un documento con valor histórico
La memoria de Vallejo en la entrada del primer derbi de la ciudad en Primera que mostramos en esta actualización del Museo no solo registra un resultado. Esta entrada no contextualiza únicamente un partido oficial. Es una pieza que recuerda el influjo, ascendente y el espacio que detenta el coliseo Vallejo en el imaginario del Levante UD. En la celebración de los 100 años de la inauguración de Vallejo recuperamos documentos que perduran en la memoria. Momentos que definen identidades y futbolistas, técnicos y aficionados que pusieron alma en cada encuentro. Esta entrada abre una ventana al pasado y permite recordar el latido de un derbi histórico en el Estadio de Vallejo.

