Este madrileño nacido en la capital de España se formó en las categorías inferiores del Real Madrid, donde compartió vestuario con destacados futbolistas como Guti. Un cambio de residencia de su familia, que se trasladó a Móstoles, le hizo abandonar la disciplina merengue y, aunque la entidad blanca le veía una proyección interesante y le ofreció toda clase de posibilidades para seguir, él decidió cerrar esa etapa y con catorce primaveras fichó por el CD Móstoles, donde permaneció hasta los diecinueve años (debutando en el fútbol profesional y jugando sus dos últimas campañas en la Segunda División B). Desde allí fue descubriendo nuevos destinos (siempre en la categoría de bronce, porque con el Mérida en Segunda no llegó a jugar) con el Burgos, el Gimnàstic, el Murcia, el Lugo, la Gimnástica de Torrelavega y el Granada. Y en la 2002/03 dio un salto de dos divisiones fichando por el Recreativo de Huelva para estrenarse, por fin, en Primera División. Y en su primera campaña con el conjunto onubense vivió dos experiencias extremas. La buena fue alcanzar la final de la Copa del Rey y la mala descender a la categoría de plata.
El 28 de junio de 2003 el Recreativo logró el subcampeonato de la Copa del Rey tras caer 3 a 0 contra el Mallorca en Elche (Diego Camacho aquel día con su medalla de plata)
La actuación de Camacho en el curso 2003/04 con el club andaluz fue más que correcta logrando tres tantos (registro que volvería a repetir dos veces con la elástica azulgrana) y el Recreativo terminó sexto, a diecisiete puntos del equipo campeón aquel curso, el intratable Levante UD de Manolo Preciado. Y al acabar aquella temporada, con veintisiete años, decidió fichar por el club de Orriols, que regresaba a Primera División después de casi cuarenta de ausencia. Y lo hizo bajo las órdenes del nuevo entrenador y mítico ex futbolista Bernhard Schuster. El madrileño todavía no era consciente de que, desgraciadamente, iba a repetir la misma experiencia extrema que vivió en su primera campaña con el decano del fútbol español.
En agosto de 2004 el Levante disputó un entretenido partido amistoso contra el Villarreal (que acabaría tercero en Primera aquel curso) en tierras castellonenses. El encuentro terminó 3 a 3 y por los granotes marcaron Cuéllar, Reggi y Congo (que salió tras el descanso). De izquierda a derecha y de arriba abajo: Mjallby, Mora (portero), Culebras, Diego Camacho, Ettien, Harte, Sandro, Pinillos, Cuéllar, Jofre y Reggi
El arranque del Levante en su retorno a la Primera División fue espectacular. En el primer cuarto de la competición se convirtió, sin ninguna duda, en el equipo revelación del campeonato. Tras las diez primeras jornadas los granotes acumulaban seis victorias (cuatro en casa frente al Racing de Santander, el Atlético de Madrid, el Mallorca y el Athletic y dos fuera contra el Numancia y el Osasuna), el empate inicial contra la Real Sociedad y solo tres derrotas (como visitante con el Sevilla y el Zaragoza y en el Ciutat de València frente al Espanyol). En ese instante los azulgranas alcanzaron su momento culmen: Eran terceros (empatados a 19 puntos con el Real Madrid, que era segundo tras el Barça) y estaban en puestos de Champions League. Diego Camacho, titular para el técnico alemán, jugó ocho de esos diez primeros encuentros (y sólo se perdió dos, casualmente los días en los que se cayó frente a maños y pericos). Pero la segunda vuelta constituyó el reverso amargo de aquel campeonato y tras una fatal concatenación de malos resultados el equipo terminó bajando a Segunda División.
En las jornadas 32 y 33 de la 2004/05 los granotes sucumbieron frente al Real Madrid en el Ciutat por 0 a 2 (Camacho robándole un balón al inglés Beckham) y contra el Getafe por 1 a 0
A falta de dos jornadas para el final del torneo el Barça se proclamó campeón de Primera División en el Ciutat el 14 de mayo de 2005. Pese a que los levantinos se adelantaron en la primera parte con un gol de Rivera (que podría haberles dado la permanencia) los culés empataron en la segunda a través del camerunés Eto’o (Diego Camacho ese día con el delantero brasileño Ronaldinho)
Y de nuevo, en el penúltimo partido de aquella Liga, los azulgranas dispusieron de otra bala para haber logrado la salvación pero volvieron a desaprovecharla. En el derbi disputado en Orriols ocho días después granotes y ches no pasaron del empate a cero gracias, eso sí, a la estratosférica actuación del guardameta valencianista Palop (Sissoko y Camacho aquella jornada)
El objetivo de la 2005/06 era solo uno: Regresar de inmediato a Primera División. Para ello se decidió dar continuidad a José Luis Oltra, el técnico que sustituyó a Schuster en los últimos cuatro partidos del curso anterior. Pero tras los diez primeros encuentros el Levante era undécimo y después de caer estrepitosamente en Almería por 5 a 1 se recurrió a la solución más habitual: El vasco Mané se convirtió en el nuevo propietario del banquillo. A él (y a su segundo Ángel Garitano) Camacho siempre les recordó con afecto: De ellos puedo decir que siempre supieron cómo comunicar una idea de la manera más sencilla para el jugador.
Diego Camacho en la 2005/06, su segunda campaña como granota
Y las cosas no le pudieron ir mejor al centrocampista madrileño con el de Balmaseda. Diego se convirtió en titularísimo y de los cuarenta y dos partidos del torneo sólo se dejó un par en el tintero: Contra el Elche (en la tercera jornada) y frente al Polideportivo Ejido (en la vigésimo segunda). Y además marcó contra el Ciudad de Murcia y el Almería en el Ciutat y frente al Eibar en tierras vascas.
Camacho marcó el quinto gol en la escandalosa goleada por 6 a 0 que se logró frente al Ciudad de Murcia en la decimoquinta jornada (celebrando su tanto con Jesule ante la mirada de Ettien)
El 2 de abril de 2006 el Levante UD perdió 2 a 4 con el Almería. Diego hizo el primer gol granota. De izquierda a derecha y de arriba abajo Camacho, Aizpurúa, Culebras, Javi Rodríguez, Harte, Ceballos, Sandro, Carmelo, Reggi, Alexis y Courtois
Pero aquella derrota contra los andaluces fue solo un accidente y en los últimos once partidos de aquella Liga triunfal sólo se mordería el polvo en una ocasión más (curiosamente contra el Ciudad de Murcia). Finalmente se logró el objetivo soñado y, tras el triunfo de la última jornada en Lleida, los levantinistas retornaron a la elite.
El 17 de junio de 2006 el Levante UD se impuso por 0 a 1 al Lleida (con gol de Riga) y ascendió a Primera División ante miles de granotes que acompañaron al equipo (Camacho ese día histórico)
La 2006/07 se inició con un cambio de técnico (sin dársele continuidad a Mané, artífice del ascenso de Lleida, tal y como había sucedido con Preciado tras el de Jerez) y Juan Ramón López Caro tomó las riendas del once granota. Y con el de Lebrija no le fue mal al madrileño, que logró tres goles bajo sus órdenes (en los empates forasteros frente al Zaragoza y el Villarreal y en el triunfo local contra el Racing de Santander).
La tercera campaña como granota la empezó Camacho haciendo la pretemporada en Soria (arriba). Debajo en dos entrenamientos en el Ciutat con Courtois y el portero Molina
El 2 de diciembre de 2006 los granotes lograron un gran empate a uno frente al Barça de Puyol, Xavi e Iniesta. A la izquierda Diego con el italiano Zambrotta y a la derecha tras marcar en el triunfo del Levante por 2 a 0 contra el Racing del 7 de enero de 2007
Pero la cosa no funcionó con López Caro. Tras la jornada dieciocho el equipo era cuarto por la cola y solo le sacaba un punto al Betis, que ocupaba la primera posición de descenso. El toledano Abel Resino fue el elegido para sustituir al sevillano. En sus dos primeros partidos no pareció haber reacción después de empatar a cero con el Athletic en el Ciutat y caer 2 a 4 frente al Sevilla. Y entonces (con el equipo en descenso y a dos puntos de la salvación) llegaría una victoria tan histórica como catártica: El Levante UD venció 0 a 1 al Real Madrid en el Santiago Bernabéu.
Diego Camacho el 4 de febrero de 2007 en el espectacular triunfo frente al Real Madrid por 0 a 1. A la derecha ganándole un balón aéreo al capitán blanco Raúl
Pese a esa gran victoria (que se vio secundada con un nuevo triunfo en la siguiente jornada contra el Recreativo de Huelva por 2 a 1) los granotes iniciaron una negativa racha de diez partidos consecutivos sin ganar. En la jornada 32, tras perder 1 a 0 frente al Barça en el Camp Nou, los de Orriols tenían la misma puntuación que el Celta de Vigo, primer club en descenso. Afortunadamente, de los seis últimos partidos de aquella Liga los granotes ganaron cuatro. Y tras la histórica goleada por 4 a 2 sobre el Valencia CF (en el derbi disputado en el Ciutat en la penúltima jornada) se logró la permanencia matemática. Finalmente el Levante UD quedó decimoquinto, por encima del Betis y del Athletic Club, que acabó decimoséptimo, a solo un punto de haber descendido a Segunda División.
El madrileño en las derrotas sufridas contra el Atlético de Madrid por 1 a 0 (a la izquierda con Fernando Torres, el autor del tanto aquel día) y frente al Osasuna en el Ciutat por 1 a 4 (cuando el entonces osasunista Soldado hizo un hat-trick para los navarros)
Tras defender la camiseta azulgrana durante tres campañas Diego Camacho concluyó (en el verano de 2007) su trayectoria en el club decano del fútbol valenciano (arriba bajo el Puente de la Exposición del viejo cauce del río Turia de València)














