El Levante incorpora a su patrimonio histórico una pieza de enorme valor simbólico: el trofeo correspondiente a la primera edición del Torneo Festa d’Elx. La Copa del primer Festa d’Elx y el catárquico verano granota del 60.
Se trata de un trofeo que formaba parte de los fondos del club y que ha sido recuperado recientemente. Este galardón devuelve a la memoria colectiva una de las primeras conquistas del Levante en un certamen de prestigio del fútbol veraniego español.
La Copa del primer Festa d’Elx y el catárquico verano granota del 60 van más allá de su valor material. De fondo subyace un fragmento esencial de la historia del Levante. Ciertamente, la Copa y el momento histórico son un reflejo de una época en la que los torneos estivales eran auténticos escaparates internacionales.
El nacimiento del Trofeo Festa d’Elx
El Trofeo Festa d’Elx nació en 1960. Fue impulsado por el Ayuntamiento de Elche con motivo de las fiestas en honor a la Virgen de la Asunción, patrona de la ciudad.
Su primera edición reunió al Elche CF, al Hércules CF y al Levante UD, configurando un cartel de alto nivel para la época. No obstante, aquellos torneos de verano no eran simples competiciones amistosas. Asimismo eran citas de prestigio en las que participaban clubes de referencia del fútbol nacional e internacional. Nos situamos en un contexto en el que cada ciudad aspiraba a consolidar su propio torneo estival como símbolo de identidad deportiva.
En el marco del primer Festa d’Elx y en el catárquico verano granota del 60, el Levante fue protagonista del estreno del torneo.
14 de agosto de 1960: el primer gol de la historia del torneo
El 14 de agosto de 1960, Elche y Levante disputaron el partido inaugural del Trofeo Festa d’Elx.
El encuentro terminó con victoria granota por 1-4. Para la historia un hito fundamental: Antonio Rius anotó el primer gol de la historia del torneo. Como consecuencia Rius, una de las novedades para el curso 60-61, inauguraba el registro goleador de la naciente competición. No obstante, el paso de las décadas, consolidaría el Festa d’Elx como uno de los torneos más reconocidas del verano futbolístico español.
Aquel triunfo no solo supuso un buen arranque competitivo, sino también la primera señal del impacto del Levante en un torneo que lograría en propiedad en siguientes ediciones.
El camino hacia el primer título
Un día después, el Levante volvió a saltar al terreno de juego para enfrentarse al Hércules.
El conjunto granota repitió victoria por 3-2, cerrando así una participación impecable que le otorgó el primer Trofeo Festa d’Elx de la historia.
La Copa del primer Festa d’Elx en el catárquico verano granota del 60 viajó a València como símbolo de aquel éxito estival. El trofeo formó parte del relato de la sala de trofeos del club. Es el testimonio de una época de reconstrucción y ambición deportiva.
Trofeos de verano: más que amistosos, escenarios de prestigio
En la década de años sesenta los torneos veraniegos representaban mucho más que simples partidos amistosos. De hecho, había un verdadero boom de certámenes estivales con el fútbol como protagonista estelar.
Ciudades de toda España competían de facto en la organización de sus propios trofeos con el objetivo de atraer a los mejores clubes del panorama nacional. La proyección era internacional con la llegada de clubes europeos y entidades sudamericanas que cruzaron el charco. Es obvio que el nivel competitivo y el prestigio de cada cita era notorio.
El Trofeo Festa d’Elx nació con esa tradición: la de un fútbol que encontraba en el verano un espacio de celebración, identidad y proyección internacional.
Real Madrid, Barcelona, Benfica, Vasco da Gama, Independiente de Avellaneda, Estudiantes de La Plata, Vasas de Budapest o la selección de Marruecos acabarían participando en diferentes ediciones. En realidad, la presencia de estos notables clubes acabaría consolidando el prestigio del torneo con el paso del tiempo.
El Levante UD en un contexto de transformación
La temporada 1960-1961 marcó un periodo de cambio profundo en el Levante.
Es más; el club afrontaba una reestructuración interna tras la marcha de Antonio Román de la presidencia. José Navarro aceptó la presidencia en un momento de incertidumbre económico y deportivo. Su actuación inicial fue estabilizar las finanzas y reconstruir el proyecto deportivo.
La cúpula directiva apostó por una plantilla renovada, con jugadores jóvenes, pero con cicatrices y experiencia en la categoría de Plata. Era un proceso de consolidación que buscaba devolver al equipo a su mejor nivel competitivo.
En ese escenario llegó Lelé al banquillo, iniciando una etapa de reconstrucción deportiva.
Asimismo, futbolistas del calado de Serafín o Vall comenzaron a forjar un espíritu de equipo que cristalizaría en el ascenso a Primera de 1963.
Una pieza que vuelve a formar parte del relato granota
Como consecuencia, La Copa del I Trofeo Festa d’Elx vuelve incluirse en el patrimonio histórico del Levante. De hecho, esta pieza conecta el presente del club con uno de sus grandes triunfos de su historia en el fútbol estival.
Junto a trofeo se conserva el acta del encuentro inaugural entre Elche CF y Levante UD. De igual forma, este documento certifica la epifanía de una competición que sigue viva más de seis décadas después.
Como corolario, recuperamos un trofeo, un contexto, unas emociones y una época en la que el fútbol veraniego era una ventana abierta al mundo.
La Copa del primer Festa d’Elx y el catárquico verano granota del 60 es memoria, identidad y Levante UD.


