El Àgora Vallejo de la Federació de Futbol de la Comunitat Valenciana acogió el pasado 15 de octubre una nueva edición de Portal de Vallejo, el ciclo de encuentros con el que el Levante UD está recuperando la memoria de su histórico estadio durante el año del centenario de su inauguración. Portal de Vallejo visto por sus protagonistas a través de las voces de Salvador Mut, Nicolás Clavel y Ernesto Lapiedra.

La sesión, conducida por Emilio Nadal, responsable del Área de Patrimonio Histórico del Levante UD, permitió acercarse a Vallejo desde una perspectiva diferente.

Después de la reconstrucción histórica de sus orígenes, evolución y despedida, esta nueva cita propuso recorrer el viejo campo a través de los recuerdos, las anécdotas y las experiencias personales de quienes defendieron la camiseta levantinista sobre su terreno de juego.

El presidente de la Federació de Futbol de la Comunitat Valenciana, Salvador Gomar, fue el encargado de dar la bienvenida a los protagonistas y al público asistente.

Gomar, en Portal de Vallejo visto por sus protagonistas a través de las voces de Mut, Clavel y Lapiedra, reivindicó la importancia de recuperar los orígenes del fútbol valenciano y trasladó a los levantinistas que el Àgora Vallejo siempre tendría las puertas abiertas para ellos. Un espacio especialmente significativo, situado en el mismo entorno que ocupó el histórico estadio granota.

Portal de Vallejo: recuperar la memoria desde las emociones

La presentación sirvió para explicar el sentido de esta nueva iniciativa. La documentación histórica, las fotografías y los testimonios escritos permiten reconstruir la geografía de un estadio, conocer sus transformaciones y localizar sus diferentes espacios.

Sin embargo, la memoria de quienes lo vivieron aporta una dimensión que difícilmente puede encontrarse en los archivos: cómo era Vallejo, qué se sentía al saltar al terreno de juego y cómo se comportaba aquella grada tan próxima a los futbolistas.

La propuesta de Emilio Nadal, en Portal de Vallejo visto por sus protagonistas a través de las voces de Mut, Clavel y Lapiedra, fue precisamente acercarse a esa dimensión sentimental del campo.

No se trataba únicamente de describir sus instalaciones, sino de recuperar los sonidos, las sensaciones y las emociones que acompañaron a varias generaciones de levantinistas. Una manera de volver a entrar en Vallejo a través de las vivencias de sus protagonistas.

Salvador Mut: del último partido en Vallejo al estreno del Ciutat

Salvador Mut protagonizó algunos de los episodios más significativos de la transición entre el viejo estadio y el nuevo campo levantinista. Llegó al Levante en el verano de 1967, procedente del Sevilla FC, y defendió la portería granota tanto en el encuentro de despedida de Vallejo frente al Tenerife como en el amistoso ante el Valencia CF que inauguró el entonces Estadio Antonio Román, actual Ciutat de València.

Su intervención comenzó con una anécdota que despertó las primeras sonrisas entre los asistentes. Al recordar su llegada a Valencia y su primer contacto con el estadio, el guardameta explicó el percance que sufrió con su vehículo al acceder por la puerta de la palmera.

“Me di un castañazo con el coche”, recordó, recuperando una de aquellas pequeñas historias que también forman parte de la memoria cotidiana de un estadio.

Más allá de aquella anécdota, Mut representó el nexo entre dos épocas del levantinismo. Su trayectoria le permitió conocer los últimos años de Vallejo y participar en el nacimiento de una nueva etapa en el Ciutat de València.

Ernesto Lapiedra: Vallejo, una escuela de futbolistas

La mirada de Ernesto Lapiedra trasladó la conversación al fútbol de formación. Su relación con Vallejo comenzó en las categorías juveniles y continuó hasta alcanzar el filial del Levante UD.

El salto al primer equipo llegaría posteriormente, ya en el nuevo estadio, pero buena parte de su aprendizaje futbolístico estuvo ligado a las instalaciones del viejo campo.

Lapiedra recordó especialmente sus primeros entrenamientos como portero juvenil, cuando tenía 17 años. Su primer contacto con Vallejo estuvo marcado por el esfuerzo físico de aquellas sesiones en un terreno de piedra situado detrás de la portería del fondo sur.

“La primera imagen que tuve de Vallejo fue de dolor”, resumió al evocar aquella experiencia.

También tuvo palabras de agradecimiento para Salvador Mut, de quien recibió enseñanzas y ejercicios específicos para la preparación de los guardametas. Un recuerdo que permitió poner en valor otra faceta del histórico recinto: su condición de espacio de formación, donde jóvenes futbolistas dieron sus primeros pasos y comenzaron a construir su trayectoria deportiva.

Nicolás Clavel: una bombonera con la afición encima del terreno de juego

Si hubo una expresión que resumió buena parte de la conversación, fue la que utilizó Nicolás Clavel para describir el ambiente del viejo estadio:

“Vallejo era una bombonera”.

El defensa, que llegó al Levante procedente del Acero con apenas 19 años y permaneció cinco temporadas vinculado al club, evocó un campo en el que la proximidad entre las gradas y el terreno de juego convertía cada partido en una experiencia de enorme intensidad.

“Los aficionados situados detrás de las porterías podían llegar a tocar la red de las metas. Se escuchaban las voces, las protestas, los ánimos y cada reacción de una grada que vivía el fútbol prácticamente encima de los jugadores”.

Una cercanía que imponía respeto a los adversarios y que, en muchas ocasiones, se convertía en un impulso para el equipo granota.

Clavel recordó también cómo los levantinistas llegaban desde localidades como Moncada, Bétera o los Poblados Marítimos utilizando el trenet para acudir a los encuentros. Un detalle que permitió recuperar la dimensión social de Vallejo y su estrecha vinculación con los barrios y poblaciones de su entorno.

Entre las anécdotas futbolísticas apareció el conocido gol del cojo de Clavel, conseguido durante un encuentro frente al Ceuta.

Tras lesionarse y no poder ser sustituido, el defensa permaneció sobre el terreno de juego y acabó situado en la punta del ataque. Allí encontró un balón dentro del área que terminó convirtiéndose en gol. Una historia que arrancó nuevos comentarios y sonrisas entre los asistentes.

El recuerdo de Vallejo y la evolución del levantinismo

En Portal de Vallejo visto por sus protagonistas a través de las voces de Mut, Clavel y Lapiedra, la conversación también permitió mirar hacia las gradas y recordar cómo era el público que acudía a Vallejo.

Los protagonistas evocaron un ambiente predominantemente masculino, con una presencia mucho menor de mujeres y jóvenes que la que caracteriza actualmente al levantinismo.

Lapiedra valoró especialmente la evolución experimentada por la afición y la incorporación de familias, niños y mujeres a las gradas del Ciutat de València.

El traslado al nuevo estadio también estuvo presente en sus recuerdos. Clavel, que vivió el final de una época y el comienzo de otra, se definió como novato del campo nuevo y veterano del viejo. Lapiedra recordó las protestas que generó el cambio entre quienes sentían Vallejo como una parte irrenunciable de su historia.

Portal de Vallejo visto por sus protagonistas a través de las voces de Mut, Clavel y Lapiedra, permitió así recuperar diferentes perspectivas de un mismo escenario: el campo de los últimos años, el espacio de aprendizaje de los jóvenes futbolistas, la cercanía de los aficionados y la intensidad de una afición que acompañó al equipo durante décadas.

El Año de Vallejo, cien años de memoria granota

Esta nueva edición de Portal de Vallejo se enmarcó en el programa de actividades impulsado por el Levante UD para conmemorar el centenario de la inauguración del histórico campo, que abrió sus puertas el 29 de noviembre de 1925.

Una efeméride que está permitiendo recuperar y difundir la historia de uno de los escenarios fundamentales en la trayectoria de la entidad.

Tras la primera sesión dedicada a reconstruir históricamente el nacimiento, la evolución y la despedida del estadio, este segundo encuentro amplió el relato desde la memoria de sus futbolistas. Dos aproximaciones complementarias que contribuyen a conservar y transmitir el legado de Vallejo.

Portal de Vallejo visto por sus protagonistas a través de las voces de Mut, Clavel y Lapiedra, devolvió al presente un campo que permanece en la memoria de varias generaciones de levantinistas.

Sus recuerdos permitieron recuperar algo que no siempre aparece en los documentos: la atmósfera de sus gradas, las historias de vestuario, las sensaciones de los futbolistas y la relación especial que se estableció entre Vallejo y su afición. Una cita para seguir celebrando el centenario de Vallejo y mantener vivo el recuerdo de un lugar imprescindible en la historia del Levante UD.