Hay fotografías que detienen el tiempo. Hay instantáneas que congelan una maniobra para perpetuarla. Sin embargo, sucede que, en ocasiones, surgen hechos que parecen inmortales. Quizás sea el caso. La imagen permite iniciar un viaje de regreso a una matinal fría de diciembre de 1973. El epicentro de la acción se desarrolla sobre el feudo de Vallehermoso en Madrid. Es la casa del Rayo Vallecano. Por lo tanto, se trata de una foto sumamente reveladora. El tercer golpe de magia de Carlos Caszely en una matinal devastadora ante el Rayo Vallecano en Madrid.

Es posible reconocer la figura de Caszely., Además del atacante chileno aparecen Hernández y el meta Tirapu. Todo acontece en el perímetro defensivo rayista. Caszely golpea el balón con decisión. La ejecución del atacante chileno se cuela entre las piernas de Tirapu. Es la narración visual del tercer gol del Levante en una mañana legendaria. La estampa resume una jugada, un partido. Y evoca una gesta. Un solo fotograma basta para explicar lo ocurrido aquella mañana con Caszely como catalizador de aquella victoria.

Un 0-4 de leyenda en Madrid

No obstante, aquel partido estaba presentado. Por consiguiente en tierras madrileñas el Levante necesitaba conjugar con una victoria que perseguía para ahuyentar viejos fantasmas. El marcador fue rotundo. No hubo atisbo de dudas. El Rayo Vallecano claudicó ante un Levante capitalizado desde las botas lacerantes de Caszely. Un resultado mayúsculo. Contundente. Un marcador que dejó huella. Fue la demostración de equipo fue eficaz y decidido. Y principalmente clarividente ante el arco contrario. El tercer golpe de magia de Carlos Caszely en una matinal devastadora ante el Rayo Vallecano en Madrid. En consecuncia aquel Levante supo competir. Y supo golpear cada vez que se aproximaba a los dominios de Tirapu. Y tuvo capacidad para hacerlo en el momento justo.

El tercer gol, un instante decisivo

La acción nace desde una contra tan veloz como vertiginosa con Caszely como conclusión. El Levante avanza con precisión. Caszely aparece en el lugar exacto. En el punto en el que se concreta la emoción del gol. Caszely controla en milésimas de segundo mientras su mente decide cómo será la ejecución. La velocidad de pensamiento es manifiesta. Tirapu intenta cerrar los espacios, pero el balón se desliza bajo sus piernas. La fotografía captura ese segundo exacto. El gesto del delantero. El desenlace inevitable. El frío queda atrás. El partido se rompe.

La furia goleadora de Caszely

Finalmente Caszely no se conformó con un gol. Ni con dos. Ni tan siquiera con dejar su estela con un hat-trick. Es por ello que capitalizó el marcador con la suma de las cuatro detonaciones que validaron la victoria azulgrana. Un póker de dianas para la historia. Cada tanto fue un golpe de autoridad. Cada definición, un ejemplo de precisión y potencia. En Madrid, aquel delantero chileno mostró toda su fuerza ofensiva. Su virulencia anotadora resultó imparable. Como consecuencia ningún defensa rayista pudo contenerlo. Aquella mañana, Vallehermoso fue su escenario. Y él, protagonista absoluto de la confrontación. El tercer golpe de magia de Carlos Caszely en una matinal devastadora ante el Rayo Vallecano en Madrid. Fue una demostración de la variedad de recursos que sus botas escondían.

Una mañana para la historia

Aquel encuentro estaba pautado para la matinal del domingo 16 de diciembre de 1973. Las crónicas hablan de frío intenso. Un frío propio del invierno. Sobre el césped, el Levante mostró claridad y convicción y persuasión para manejar el duelo. Caszely fue imparable. Marcó los cuatro goles del partido. Una actuación total y poliédrica. Aquella jornada quedó grabada. Fue una de las exhibiciones más distinguidas del atacante chileno durante su etapa como jugador de la entidad que presidía Grau Torralba. Aquel partido y aquella actuación conquistó el tiempo para formar parte del imaginario azulgrana.

Contexto de una temporada exigente

La temporada 1973-74 fue especial. El fútbol español abría sus fronteras a los jugadores extranjeros tras años de cierre. Caszely se comprometió con el Levante en agosto de 1973. Aquel verano visitó los cuatro puntos cardinales de la península con Colo-Colo. Un delantero de prestigio en Sudamérica, especialmente en Chile para un recién llegado a la Segunda División. Su debut se retrasó por compromisos internacionales. Los acontecimientos políticos en Chile. La Selección chilena. La gira por Europa. El repechaje mundialista rumbo al Mundial de 1974 con una eliminatoria legendaria ante URSS. Quizás Caszely necesitaba un partido de estas condiciones para recuperar la fe. Este fue el partido.

Un recuerdo que permanece

En conclusión, el tercer golpe de magia de Carlos Caszely en una matinal devastadora ante el Rayo Vallecano brilla en un duelo que trascendió. Por consiguiente Pasó a la historia. Asimismo, Se recuerda. Se cuenta. Se transmite entre generaciones potenciando su valor y memoria. No solo por el 0-4, sino por lo que significó. La fotografía conserva ese recuerdo. No documenta solo un gol. Conserva una emoción. Un momento irrepetible. La imagen pertenece al archivo personal de Alberto Villanueva, actual consejero del Levante UD. Figura estrechamente vinculada al club y a la preservación de su memoria histórica. Esta donación se incorpora al patrimonio del Área de Patrimonio del Levante y al Museo Virtual. Ciertamente se trata de un testimonio visual único de una mañana que ya es eterna.